R-32 Heat Pump Ban Explained: Environmental Impact and the Future of Heating - iHelios Living Reinvented

Explicación de la prohibición de las bombas de calor R-32: impacto ambiental y futuro de la calefacción

Bombas de calor R-32 y la prohibición de la UE para 2027: El coste medioambiental oculto de la calefacción «verde»

¿Son las bombas de calor tan limpias como pensamos?

Las bombas de calor se han convertido en el símbolo de la revolución de bajas emisiones de carbono de Europa. Se promocionan como eficientes, renovables y ecológicas: un pilar fundamental para abandonar las calderas de gas.

Pero en el interior de cada bomba de calor se esconde un problema del que rara vez se habla: el gas refrigerante.

La mayoría de las bombas de calor modernas utilizan R-32 (difluorometano), un gas sintético que permite que el sistema funcione de manera eficiente, pero que tiene una gran huella medioambiental.

Aunque el R-32 sustituyó a refrigerantes más antiguos como el R-410A, su potencial de calentamiento global (GWP) sigue siendo de aproximadamente 675. Esto significa que un solo kilogramo de R-32 liberado a la atmósfera tiene el mismo impacto climático que 675 kilogramos de CO₂, aproximadamente lo mismo que recorrer de Londres a Barcelona en un coche de gasolina.

Si multiplicamos eso por los millones de sistemas instalados en toda Europa, el coste medioambiental se vuelve imposible de ignorar.

El Reglamento de gases fluorados de la UE: por qué se está eliminando el R-32

En 2024, la Unión Europea aprobó una revisión importante de su Reglamento de gases fluorados, endureciendo las restricciones a los refrigerantes con un GWP elevado utilizados en equipos de calefacción y refrigeración.

 

Año Tipo de sistema GWP máximo permitido Estado del R-32
2025 Sistemas split con carga < 3 kg 750 ✅ Permitido
2027 Bombas de calor split ≤ 12 kW 150 ❌ Prohibido
2029 Sistemas split > 12 kW 750 ✅ Permitido temporalmente

 

A partir del 1 de enero de 2027, cualquier bomba de calor split nueva de hasta 12 kW vendida en la UE deberá utilizar un refrigerante con un GWP inferior a 150, lo que pondrá fin de facto al uso del R-32 en la mayoría de los sistemas residenciales. El objetivo es sencillo: reducir miles de toneladas de emisiones de gases fluorados que socavan los objetivos climáticos de Europa.

¿Seguirá el Reino Unido la prohibición de la UE del R-32?

Aunque el Reino Unido aún no ha confirmado restricciones idénticas, la Agencia de Medio Ambiente y el DEFRA están revisando el marco nacional de los gases fluorados.
Dados los objetivos de cero emisiones netas del Reino Unido y su dependencia de las normas de productos de la UE, la mayoría de los expertos coinciden en que el R-32 se eliminará para finales de la década.

Por ahora, solo se aplica el límite de 2025, lo que significa que los sistemas con R-32 siguen siendo legales en Gran Bretaña, pero la tendencia es inevitable.
Los fabricantes ya están rediseñando sus gamas de productos para utilizar refrigerantes con bajo GWP o refrigerantes naturales para cumplir la normativa.

Los costes ocultos de la calefacción basada en refrigerantes

  • Huella de fabricación: Los refrigerantes fluorados requieren un uso intensivo de energía para su producción y dependen de complejas cadenas de suministro de productos químicos.
  • Emisiones al final de su vida útil: Los gases residuales pueden escapar durante el mantenimiento o la eliminación si no se recuperan de forma rigurosa.
  • Fugas durante su vida útil: Muchos sistemas pierden parte de su carga a lo largo de 10 o 15 años, lo que contribuye directamente a las emisiones de gases de efecto invernadero.
  • Dificultades de reciclaje: Los refrigerantes son difíciles de recuperar y reutilizar, lo que genera responsabilidades a largo plazo.

Y luego está la realidad del mantenimiento.
Aunque la tecnología en sí parece sencilla, las bombas de calor no requieren mantenimiento. Con el tiempo, los usuarios suelen enfrentarse a:

  • Fugas de refrigerante que requieren recargas y visitas de servicio especializadas,
  • Desgaste del compresor que aumenta el ruido y el consumo energético,
  • Corrosión de serpentines y accesorios, especialmente en las unidades exteriores expuestas a la intemperie,
  • Caídas de rendimiento que aumentan lentamente los costes de funcionamiento año tras año.

Muchos propietarios están empezando a darse cuenta de que el funcionamiento «de bajo coste» que les prometieron puede convertirse en un patrón familiar: contratos de mantenimiento, visitas de urgencia y facturas de reparación que recuerdan a la calefacción tradicional de gas o petróleo.

Un camino más inteligente: calefacción por infrarrojos sin refrigerantes

En iHelios Living Reinvented, hemos eliminado por completo los refrigerantes.

Nuestra lámina de calefacción por infrarrojos para suelos y lámina de calefacción para techos proporcionan un calor silencioso, eficiente y confortable sin compresores, gases refrigerantes ni unidades exteriores. Utilizan electricidad directamente para calentar superficies y personas, no el aire, y pueden alimentarse totalmente con energía solar y almacenamiento doméstico en baterías.

🌿 Sin refrigerantes — cero riesgo de fugas o emisiones químicas.

⚡ Hasta un 99 % de eficiencia — la electricidad se convierte directamente en calor radiante.

🏡 Bajo mantenimiento — sin piezas móviles, filtros ni fluidos.

🔋 Integración energética inteligente — funciona con los controles y el almacenamiento de iHelios para la automatización y la optimización en horas valle.

El futuro es eléctrico y sin refrigerantes

El R-32 fue un paso importante en la evolución de la tecnología de bombas de calor, pero no es el destino final. A medida que la UE —y probablemente el Reino Unido— avanzan hacia una normativa medioambiental más estricta, la calefacción por infrarrojos destaca como la solución más limpia, sencilla y preparada para el futuro que existe hoy en día.

Sin refrigerantes. Sin fugas. Sin concesiones.

   Descubre la calefacción por infrarrojos de iHelios

Fuente: https://eur-lex.europa.eu/legal-content/EN/TXT/PDF/?uri=OJ%3AL_202400573

 

The European Union is phasing out R-32 refrigerant as part of its revised F-Gas Regulation, which targets a major reduction in greenhouse gas emissions from heating and cooling systems. R-32 replaced older refrigerants such as R-410A and was considered a step forward — but it still carries a Global Warming Potential (GWP) of around 675. That means each kilogram released into the atmosphere has the same effect as 675 kilograms of CO₂. From 2027, all new split heat pumps up to 12 kW sold in the EU must use a refrigerant with a GWP below 150, effectively banning R-32 for most domestic systems. The aim is to reduce thousands of tonnes of CO₂-equivalent emissions and accelerate the shift toward natural, low-GWP refrigerants such as propane (R-290), R-454C, and CO₂, which have far smaller climate impacts and align with Europe’s long-term net-zero goals.

The UK has not yet confirmed whether it will adopt the EU’s 2027 R-32 restrictions, but policy reviews are already underway. As of now, the UK’s 2025 rule only bans systems containing more than three kilograms of refrigerant with a GWP above 750 — meaning R-32 (GWP 675) remains legal. However, the UK’s commitment to reach net zero by 2050 and its reliance on European-manufactured systems make alignment highly likely. Many in the heating industry expect the UK to introduce similar limits within the next few years, gradually phasing out R-32 by the late 2020s or early 2030s. Installers and developers are being encouraged to plan ahead by choosing systems that use low-GWP refrigerants or, ideally, refrigerant-free technologies such as infrared heating, which provide long-term compliance, lower maintenance, and true environmental sustainability.

While heat pumps are more efficient than fossil-fuel boilers, they still rely on synthetic refrigerant gases that can significantly contribute to global warming if leaked. These gases are energy-intensive to manufacture, derived from fossil feedstocks, and can escape into the atmosphere during servicing, transport, or end-of-life disposal. Over a typical 15-year lifespan, a heat pump can lose 10 to 20 percent of its refrigerant charge — and every kilogram of R-32 released has 675 times the warming effect of CO₂. Even with careful management, total containment is rare. Furthermore, recycling or reclaiming refrigerants is complex and often incomplete, meaning residual emissions persist. In short, the environmental benefit of a heat pump can be undermined if refrigerant leakage occurs — which is why regulators are pushing for low-GWP or non-refrigerant solutions in the next generation of sustainable heating systems.

iHelios infrared heating offers a truly refrigerant-free alternative that eliminates the environmental risks associated with conventional heat pumps. Instead of compressing and circulating gases like R-32, iHelios systems use electricity directly to produce radiant heat through thin infrared film. This heat gently warms people and surfaces rather than the air, delivering comfort with up to 98 percent energy efficiency. Because there are no gases, pumps, or moving parts, there is zero risk of leaks or mechanical breakdowns, and maintenance is almost nonexistent. Infrared heating also has a far smaller manufacturing footprint — no chemical refrigerants to produce, transport, or recover — and when powered by solar or renewable electricity, it becomes a fully zero-emission system. Combined with smart controls and occupancy sensors, iHelios infrared technology ensures energy is used only when and where it’s needed, making it one of the cleanest, most future-ready heating solutions available today.

feature-item-1
feature-item-2
feature-item-3
feature-item-4
feature-item-5